Por fin, ¿Qué es lo que quiere Rusia en Ucrania?

¿Riesgo inminente de invasión o intimidación para imponer sus puntos de vista a Occidente? Las tropas rusas concentradas en la frontera de Ucrania ofrecen a Moscú un amplio abanico de opciones, según los expertos, que creen más probable una intervención militar selectiva que una operación masiva.

Por fin, ¿Qué es lo que quiere Rusia en Ucrania?

¿Riesgo inminente de invasión o intimidación para imponer sus puntos de vista a Occidente? Las tropas de Rusia concentradas en la frontera de Ucrania ofrecen a Moscú un amplio abanico de opciones, según los expertos, que creen más probable una intervención militar selectiva que una operación masiva.

El Secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, se reunió el viernes en Ginebra con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, en un momento de máxima tensión entre Moscú, por un lado, y Washington y sus socios europeos, por otro.

Blinken dijo poco después  que pidió a Rusia que demuestre que no quiere invadir Ucrania, retirando las tropas de la frontera ucraniana.

“Si Rusia quiere empezar a convencer al mundo de que no tiene ninguna intención agresiva hacia Ucrania, un buen punto de partida sería la desescalada, la retirada de esas fuerzas de la frontera ucraniana”, dijo Blinken.

Añadió que el presidente Joe Biden está dispuesto a reunirse con Vladimir Putin si se avanza en el tema.

Pero, Blinken advirtió que si Rusia cruza la frontera provocaría una reacción “rápida y dura” de Estados Unidos.

El Kremlin, aunque niega cualquier plan de ataque, insiste en que la desescalada requiere garantías escritas para su seguridad, en particular con respecto a la OTAN, que planea reforzar su presencia en esta zona de histórica influencia rusa.

Putin muestra los dientes

En las últimas semanas Rusia ha desplegado varias decenas de miles de soldados, tanques y artillería cerca de la frontera ucraniana, con la ayuda de recursos militares procedentes del extremo oriental del país.

El viernes, Ucrania anunció que había sufrido un ciberataque contra varios de sus ministerios. En paralelo, varios buques rusos de desembarco de tanques y tropas abandonaron el Báltico en los últimos días y se dirigen al sur, probablemente hacia el Mar Negro.

Además, “los rusos han anunciado un ejercicio a gran escala en Bielorrusia, del 9 al 20 de febrero, en el que están trasladando todo tipo de material militar, aviones de combate, misiles antiaéreos, etc.”, afirma William Alberque, director de investigación del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS).

Como resultado, “Ucrania estará completamente rodeada por casi un centenar de grupos de combate conjuntos rusos”, afirma: al norte, Bielorrusia, al sur, la presencia rusa en la península ucraniana de Crimea anexionada en 2014, y al este, el Donbass, sumido en una guerra con los separatistas prorrusos.

Rusia es un dolor de cabeza para Biden y su canciller Blinken

Antony Blinken, tras la reunión con el canciller ruso Lavrov: imagen sombría. Foto: Fabrice COFFRINI / AF

Factor climático

“Desde el punto de vista militar, Rusia se está preparando para toda la gama de eventualidades, desde la agitación psicológica –a través de medios cibernéticos e informativos,- hasta una invasión masiva”, señala Mathieu Boulègue, del ‘think tank’ británico Chatham House.

Para Moscú, la cuestión ya no es “si”, sino “cuándo” y “cómo” intervenir en Ucrania, dijo el experto, que cree que “Rusia solo está esperando una excusa”.

Sobre todo porque Moscú está bajo la presión del tiempo porque es “difícil mantener a 85.000 o 100.000 soldados lejos de sus bases durante mucho tiempo. Hay que mantener su capacidad operativa y su despliegue tiene un coste logístico importante”, señala Boulègue.

Además, está el factor climático.

“En mi opinión, Rusia tiene una ventana de oportunidad ahora y hasta que las temperaturas empiecen a subir de nuevo en Ucrania. A partir de la primavera, los vehículos blindados serían una pesadilla para maniobrar en terrenos empapados”, dice William Alberque.

Ataque sin invasión

Algunos servicios de inteligencia militar europeos, especialmente los franceses, son mucho más prudentes que los estadounidenses sobre las intenciones ofensivas rusas en Ucrania.

Los cuatro expertos entrevistados por AFP creen que la opción más probable es atacar objetivos estratégicos sin cruzar la frontera.

“Las fuerzas concentradas a lo largo de la frontera ucraniana no son suficientes para una invasión y ocupación masiva del país”, dijo Pavel Baev, del Peace Research Institute de Oslo, recordando que “cuando la Unión Soviética invadió Checoslovaquia en 1968, envió al menos el doble de tropas que las que Rusia ha desplegado en la frontera ucraniana”.

Según el investigador, la escalada adoptará más bien la forma de “ataques aéreos, contra los que Ucrania es vulnerable” debido a la falta de defensas aéreas y fuerzas aéreas fuertes.

“Rusia no tiene interés en invadir Ucrania. El coste político y militar de ocupar ese territorio sería demasiado grande. Putin no necesita esto para crear una forma de victoria”, coincide Mathieu Boulègue.

“Podría limitarse a utilizar fuego de artillería y ataques aéreos para decapitar los centros de mando y control ucranianos, para destruir su capacidad de represalia, sin tener que desplazar tropas rusas”, añade.

Un análisis que también comparte Keir Giles, del Conflit Studies Research del Reino Unido. “Moscú puede lograr sus objetivos por muchos otros medios que invadiendo Ucrania. Rusia ya ha conseguido su objetivo principal: empujar a Estados Unidos a discutir el futuro de la arquitectura de seguridad europea”, afirma.

Una intensa escalada

Las tensiones sobre Ucrania se han agudizado en los últimos meses, debido a las acusaciones de los países occidentales de que Moscú prepara una invasión.

Ucrania y Rusia están enfrentados desde que el gobierno ruso anexó la península de Crimea en 2014. Los vínculos empeoraron con el conflicto en el este de Ucrania, que ha dejado más de 13.000 muertos hasta el momento y donde Rusia está acusada de apoyar a los separatistas, algo que el Kremlin niega.

Movimiento de tropas

El 10 de noviembre, Estados Unidos pide explicaciones a Rusia tras detectar movimientos “inhabituales” de tropas en la frontera con Ucrania. En abril, Moscú ya había concentrado unos 100.000 militares en la frontera, alimentando los primeros temores de invasión.

El presidente ruso, Vladimir Putin, acusa a los occidentales de exacerbar las tensiones entregando armamento moderno a Ucrania y realizando “ejercicios militares provocadores” en el mar Negro y cerca de sus fronteras.

Rusia, Irán y China en ejercicios militares. Via AFPRÁN

Ejercicios navales entre Rusia y sus aliados Irán y China, en medio de la escalada dle conflicto con Occidente por Ucrania. Foto: Marina de Irán, vía AFP

El temor a una ofensiva

El 28 de noviembre, Ucrania afirma que Rusia tiene apostados cerca de 92.000 soldados en sus fronteras, listos para una ofensiva hacia finales de enero o principios de febrero.

Moscú niega esas acusaciones y el 1º de diciembre acusa a Ucrania de desplazar tropas hacia el este del país.

Cumbre virtual Biden-Putin

El 7 de diciembre, el presidente estadounidense Joe Biden amenaza a Putin de “graves sanciones” económicas si invade Ucrania, en una cumbre bilateral virtual.

El presidente ruso exige “garantías jurídicas seguras” de que Ucrania no va a unirse a la OTAN.

El 17, Moscú presenta dos borradores de tratados para prohibir cualquier ampliación de la OTAN y el establecimiento de bases militares estadounidenses en países de la antigua órbita soviética.

Washington se dice dispuesto a lanzar un “diálogo diplomático” con Putin pero juzga “inadmisibles” algunas de sus exigencias.

El 28 de diciembre, Moscú y Washington acuerdan una negociación sobre la seguridad en Europa.

Semana diplomática

El 10 de enero de 2022, rusos y estadounidenses inician unas tensas negociaciones en Ginebra, primera etapa de una intensa semana diplomática.

El 12, la OTAN y Rusia constatan sus profundas “divergencias sobre la seguridad en Europa, al final de un consejo bilateral en Bruselas.

Ciberataque masivo en Ucrania

El 14 de enero, varios portales gubernamentales ucranianos son blanco de un ciberataque masivo. Las autoridades afirman tener “pruebas” de la implicación de Rusia.

El mismo día, Washington acusa a Moscú de haber enviado a Ucrania de operaciones de “sabotaje” con el fin de crear un “pretexto” para una invasión, lo que el Kremlin califica de afirmaciones “gratuitas”.

Tropas rusas en Bielorrusia

El 18 de enero, Rusia comienza a desplegar soldados en Bielorrusia para ejercicios “improvisados” de preparación de combate en las fronteras de la UE y de Ucrania.

Washington, preocupado por el posible despliegue de armas nucleares rusas en Bielorrusia, alerta que Moscú puede atacar Ucrania “en cualquier momento”.

Blinken en Ucrania

El miércoles 19, el jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, llama a Putin a elegir la “vía pacífica” durante una visita llega a Kiev para mostrar su apoyo a Ucrania, en el inicio de una gira europea.

Washington anuncia una ayuda de 200 millones de dólares adicionales en materia de seguridad para Ucrania.

El gobierno ucraniano asegura que no ha previsto ninguna ofensiva contra los separatistas prorrusos.

Biden espera una “incursión”

Ese 19 de enero, Biden menciona la posibilidad de una “pequeña incursión” de Rusia en Ucrania.

La Casa Blanca aclara posteriormente estas declaraciones, prometiendo “una respuesta rápida, dura y unida” de Estados Unidos y sus aliados si las fuerzas militares rusas cruzan la frontera con Ucrania.

El 20 de junio, Estados Unidos aprueba las solicitudes de los países bálticos para enviar armas estadounidenses a Ucrania.

Lavrov y Blinken cara a cara

El viernes 21 de enero, Blinken y su homólogo ruso Serguéi Lavrov comienza una reunión crucial en Ginebra, en momentos en que Ucrania acusa a rusia de aumentar su apoyo militar a los separatistas y Moscú exige la retirada de tropas extranjeras de la OTAN de Rumania y Bulgaria.

Blinken prometió una respuesta “unida, rápida y severa” de Washington y sus aliados en caso de invasión de Ucrania, al tiempo que aseguró que Estados Unidos sigue buscando una solución diplomática. Lavrov dijo que no esperaba “avances”.

Rusia y Ucrania