"Eternos", de Chloe Zhao, ¿el primer gran fracaso de Marvel?

¿Marvel se pudo haber tropezado con el temido límite a sus proyectos? Después de un comienzo irregular, la fase cuatro de su ambiciosa estrategia, parecía desarrollarse con éxito. O al menos, el suficiente para considerar que la franquicia más rentable de la actualidad, todavía tenía mucho que decir. No obstante, la crítica temprana de "Eternals", de Chloe Zhao, disparó algunas alarmas

"Eternos", de Chloe Zhao, ¿el primer gran fracaso de Marvel?

Al momento de leer este artículo varias cosas pueden haber ocurrido alrededor de “Eternos” (2021) de Chloe Zhao, la nueva película de la factoría Marvel que pretende —o pretendía— hacer saltar la taquilla alrededor del mundo. Por un lado, es probable que el promedio de críticas en la temida página especializada Rotten Tomatoes haya bajado a menos del aprobado. Durante el fin de semana, la película descendió de 60% de aprobación hasta cruzar la franja del rechazo: el doloroso 59%, lo que la convirtió en la primera de Marvel en tener el dudoso ¿honor? de reprobar en el ranking cinematográfico. Es posible que ahora mismo, haya descendido aun más.

El punto por encima o por debajo del límite del conocido Fresh Tomatoes, se ha convertido en una frontera de honor para buena parte de las producciones actuales. “Eternals”, con el nombre de una ganadora del Oscar a cuestas y un elenco de lujo, lo prometía superar con holgura. No lo logró y además, convirtió la batalla de cifras en la comidilla de su estreno de prensa. Para el fin de semana pasado, buena parte la prensa especializada, analizaba el fenómeno de “Eternos” desde varios puntos de vista. ¿El aspecto más debatido? El hecho de que la monumental épica cuasi mitológica de Marvel parecía a punto de derrumbarse por su propio peso.

Más preocupante resulta el ataque que la película sufre en varias páginas especializadas debido a su argumento. La más reciente historia de Marvel incluye una pareja gay y además, un superhéroe con una discapacidad. La novedad, no se basa en las versiones de los personajes en sus pares en cómic. La combinación de ambas cosas provocó que una oleada de homofobia y una virulenta reacción a lo que los comentaristas llaman “progresía”, tomara las principales webs de ranking y análisis porcentual de críticas.

La famosa IMDb, tuvo que suspender las críticas del público —que, por ahora, todavía no ha podido ver el film— ante una evidente campaña de boicot. Un considerable número de usuarios punteó con una estrella a la película, debido a la eventualidad de una mayor representatividad y el comentario político que parece estar añadido al guion. Buena parte de los mensajes de odio están dirigidos a criticar las decisiones de Marvel e incluso, son acusaciones directas sobre una eventual necesidad de involucrar a personajes tradicionales en algo mucho más denso y adulto. Durante el fin de semana se espera el ataque se recrudezca, se vuelva más duro o incluso, pueda afectar la boletería.

Pero no es el único problema —ni mucho menos, el más urgente— que atraviesa la producción, que tardó tres años en filmarse y recorrió el mundo en busca de locaciones. “Eternos” corre el considerable riesgo de convertirse en el primer fracaso de taquilla de Marvel, lo cual marcaría un nocivo hito en sus proyectos futuros. Es probable que su estreno sea uno de los momentos más importantes y significativos que atraviese el estudio en su larga historia de triunfos. “Eternals” en toda su majestuosa reinvención del Universo Cinematográfico de Marvel, parece haber demostrado que a “la casa de las ideas» la innovación le trae una serie de problemas que se traducen en un costo público y monetario.

¿Las podrá afrontar Marvel? ¿Será capaz de una manera u otra de sobrellevar lo que parece ser un momento en especial delicado? Por ahora, no hay respuestas para eso.

Mitología enorme, sustrato frágil

A la película de Chloe Zhao se le considera la más ambiciosa del Universo Cinematográfico de Marvel. También es la que tiene el singular compromiso de llevar la fase cuatro a un nuevo y en apariencia, más amplio lugar. Por si todo lo anterior no fuera suficiente, la producción está a cargo de una directora atípica para el estudio.

La selección de Zhao sorprendió a críticos y analistas. La directora china de 39 años es una excepción en la lista de colaboradores habituales de la franquicia. La mayoría de sus producciones tienen un aire intimista y levemente contemplativo, que no se considera potable ni mucho menos, atractivo para la mayoría del público. De modo que a su contratación se le consideró una oportunidad arriesgada pero acorde con el crecimiento de la franquicia marvelita, que en 2018 se tomó el atrevimiento de hacer desaparecer a sus principales héroes en un genocidio impensable. “Infinity War”, de los hermanos Russo, dejó en claro que el estudio estaba dispuesto a arriesgarse. Lo hizo para luego obtener un taquillazo de proporciones asombrosas.

“Avengers: Endgame” se convirtió en un éxito en varios niveles distintos, en un triunfo financiero y un fenómeno pop. Uno que emuló las largas filas de fanáticos de “Star Wars” en la década de los años 70 y también, la cualidad de espectáculo capaz de arrasar un fandom cautivo. “Eternos”, cuya adaptación comenzó a producirse semanas después del estreno de “Endgame”, se tomó como una reacción directa al éxito. Además de estar dirigida por Zhao, la película reúne a un elenco nutrido de estrellas, pero también a rostros desconocidos. Además, cuenta con un considerable peso en representatividad e inclusión. La mezcla parece haberse convertido en un problema. Uno tan grave como para que “Eternos”, en toda su gloria novedosa, sea quizás un problemático fracaso de taquilla para Marvel.

Problemas dentro y fuera

La historia de las criaturas más antiguas de la editorial Marvel es también una de las más cortas en papel y de las pocas que no tuvo repercusión a futuro en el enmarañado universo de Marvel en el mundo del cómic. Su versión cinematográfica es un riesgo en una fase en la que el estudio está tomando varios a la vez. En primer lugar, incursionar en el amplio multiverso del mundo del cómic. En segundo, apelar a un grupo de personajes desconocidos para sustituir a los héroes muertos o en retiro desde la fase tres.

También, ampliar sus horizontes en formato y en planteamiento. La fase cuatro, se enfrentó a la pandemia y ha tenido reales problemas para cumplir su calendario. De modo que Kevin Feige maniobró con astucia y dedicó su atención a las series de la casa, a través de la plataforma Disney Plus. El éxito de crítica y público fue inmediato. Tanto “WandaVision”, “Falcon y el soldado de invierno”, “Loki” como la animada “¿Qué pasaría sí…?” fueron experimentos afortunados. La estrategia de desarrollar la historia de personajes secundarios de considerable arraigo y después, la amplitud del multiverso tuvo resultados de interés.

No obstante, en el cine, las cosas no parecen del todo claras paraMarvel. “Black Widow”, de Cate Shortland, fue un moderado éxito de taquilla, pero se le consideró de poco interés para las historias futuras. De hecho, una de las grandes críticas sobre la película fue su cualidad anacrónica e innecesaria para el Universo Cinematográfico de Marvel.

Mayor resonancia obtuvo “Shang-Chi y la leyenda de los Diez Anillos”, de Destin Daniel Cretton. La película se convirtió en uno de los grandes fenómenos de taquilla del año y uno resonante para el estudio. Desestimando las proyecciones pesimistas sobre la capacidad de una historia de personajes nuevos para atraer al público, “Shang-Chi” triunfó; lo hizo, además, demostrando que Marvel podría permitirse el riesgo de nuevos planteamientos visuales y rostros desconocidos en pantalla.

Pero “Eternals” parecen enfrentarse a un dilema distinto. Uno complicado, duro y difícilmente subsanable a primera vista. Desde su duración, tono distinto, hasta el ataque homofóbico. La película que comienza el recorrido por los anales de la historia de Marvel no las tiene todas consigo. Mucho menos menos, con la campaña de rechazo y descrédito que precede su estreno en cines.

Pero, ¿es tan mala?

En realidad, la obra de Zhao es inmensa, curiosamente insatisfactoria, pero en absoluto, un producto menor. Por supuesto, deja claro desde sus primeras escenas que se trata de una historia que intenta romper el molde de Marvel. Y lo hace desde la espectacularidad. “Eternos” no es una película de pantallas verdes o recargada de efectos digitales. En realidad, es la historia de una familia portentosa y longeva, que tiene cierto aire mítico, que Zhao resalta con una visión cinematográfica a gran escala.

Nada es pequeño en “Eternos” y quizás el gran inconveniente al que se enfrenta sea ese. La ambición abarca desde una historia con docenas de líneas narrativas que aparecen y desaparecen, hasta pequeñas escenas emblemáticas de una belleza dolorosa. Pero el tronco de esta película monumental parece flotar en medio de la confusión.

Zhao, cuyo ojo privilegiado dota a sus héroes de una curiosa humanidad y empatía, no encuentra la manera de construir una historia que se sostenga en medio del espectáculo de paisajes asombrosos, peleas meticulosamente coreografiadas y 7.000 años de historia. Los Eternos no parecen tener un lugar real en el tiempo de Marvel.

El guion, escrito por Chloé Zhaon, Patrick Burleigh y los hermanos Ryan y Kaz Firpo, falla en varios puntos a la vez. Por un lado, es incapaz de sostener la tensión, diluido en subtramas pasajeras y fugaces que van de un lado a otro del mundo para presentar al extenso grupo de héroes. Por el otro, no profundiza en ninguno de ellos. El escenario —repleto de paisajes de belleza melancólica— se extiende en una mirada paciente que termina por ser un lastre argumental. En exceso sobria para personajes que llevan trajes coloridos e intercambian chistes sobre el tiempo y la inmortalidad con poca gracia, el film de Zhao parece desbordar en belleza lo que adolece en profundidad.

Sin duda, otro de los problemas es el gran repertorio de rostros a conocer. El argumento falla una y otra vez en hacerlos entrañables, interesantes, o al menos vincular emocionalmente al público con los héroes. La Ajak de Salma Hayek tiene el curioso peso de una figura que sostiene la trama para que otras cosas ocurran, lo que termina por aplastar al personaje sin remedio. Al otro extremo, Angelina Jolie se convierte en el contrapeso del poder, pero su interpretación falla al momento de equilibrar la vulnerabilidad y la capacidad física del personaje. Richard Madden encarna al personaje más poderoso, pero también, el más bidimensional. Al lado de la Sersei de Emma Chang —de una ternura conmovedora— la actuación del actor carece de inteligencia o matices. Lo mismo ocurre el Phastos de Brian Tyree Henry, el genio tecnológico de la función y la Makkari de Lauren Ridloff, convertida en una especie de curiosidad poco notable.

Quizás, el gran problema de “Eternos” sea la envergadura de su historia y su misión tácita de puerta abierta hacia un torrente de nuevas películas. Todo pasa rápido, se analiza al vuelo y al final, el gran desenlace termina por ser obvio por su incapacidad de ser sorpresivo.

“Eternos”, que ya se anunció es poco probable tenga secuela “por una serie de razones precisas”, es también un tipo de cine experimento que termina por ser la suma de sus fallas. Sus virtudes —pocas, pero dignas— no son suficientes para emocionar. Con todo, el gran intento de Marvel por escapar de Marvel es toda una audacia. Quizás su punto más rescatable a futuro.

Ya solo queda esperar el resultado en cines. Pero sin duda, la más ambiciosa de las películas Marvel hasta ahora, también podría ser su fracaso más duro. Y el más significativo para las próximas décadas.