El día en que Ismael García y “el pollo” Carvajal se dieron con todo en la AN

La Comisión de Contraloría es un hervidero. Su sesión de instalación tuvo un protagonista inesperado: Walid Makled. El debate sobre el narcotráfico caldeó los ánimos. El dirigente de Primero Justicia embistió con fuerza y el diputado-general demostró que es un hombre de mucha inteligencia militar

El día en que Ismael García y “el pollo” Carvajal se dieron con todo en la AN

La jornada de instalación de las 15 comisiones permanentes de la Asamblea Nacional, este miércoles 20 de enero, transcurría sin mayores sobresaltos. En Política Interior, los chavistas felicitaban a Delsa Solórzano (UNT-Miranda) por asumir la presidencia y Héctor Rodríguez (PSUV-Bolívar) se permitía intercambiar sonrisas y hasta bromas con sus enconados antagonistas.

El joven Miguel Pizarro (PJ-Miranda) tomó la jefatura de la Comisión de Desarrollo Social Integral y recordó las luchas compartidas en el quinquenio pasado con Oscar Figuera (PCV-Guárico), viejo militante comunista que antes lo había saludado con respeto y unos cuantos gramos de cordialidad.

Pero en la Comisión de Contraloría todo fue distinto. En su debut como vicepresidente, Ismael García (PJ-Aragua) llevó un cerillo y un bidón de gasolina. Y el resto es historia. En el primer debate de esta legislatura, García abrió fuegos –literalmente- atacando a quien será su compañero de faenas, el diputado Hugo “el pollo” Carvajal (PSUV-Monagas).

Antes de conocerse su destino final, una trabajadora de la AN ironizaba sobre cuál podría ser la trinchera parlamentaria del general. “¿Terminará en la Comisión de Régimen Penitenciario? ¿Lo incluirán en el Grupo de Amigos con la isla de Aruba?”, vertía su cicuta. Pues no, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) resolvió incorporarlo en la instancia clave para la lucha contra la corrupción desde el Parlamento.

Está claro que a García no le hizo gracia la idea de tener que compartir una vez a la semana la misma comisión con Carvajal. Apenas ejerció su derecho de palabra, le echó en cara al chavista sus presuntos vínculos con el narcotraficante Walid Makled y anunció que investigaría las denuncias que pesan en su contra. Para que no hubiera lugar a dudas sobre hacia dónde disparaba sus invectivas, el opositor extendió el dedo índice de su mano derecha para señalar al antiguo hombre fuerte del aparato de inteligencia bolivariano.

“El pollo” se vio forzado a convertirse en un gallo de pelea. “Todos saben quién soy yo, solo he trabajado por el país”, comenzó su defensa. Fue un paso atrás para tomar impulso. “Yo me prometí no utilizar lo que aprendí allí (sistema de inteligencia) en contra de ningún ciudadano venezolano”, comentó para de inmediato confesar que estaba pensando romper este juramento. El general asomaba sus armas secretas.

Cuarto de hotel

Carvajal reveló que en una ocasión, por órdenes del difunto presidente Hugo Chávez, se reunió con García en el hotel Crillon de la avenida Libertador, en Caracas, para atender una denuncia del entonces diputado chavista. De acuerdo con su versión, aquel encuentro fue una pérdida de tiempo. Solo habría recibido datos falsos para “armar una tramoya” contra Didalco Bolívar, exgobernador del estado Aragua.

“Yo decomisé la droga a Makled”, alegó el militar retirado, quien dijo no conocer personalmente al famoso capo. Luego de admitir que todo este escándalo había afectado a su familia, “el pollo” deslizó: “el tiempo dirá si me acostumbro o no me acostumbro a esto”. El debate apenas tomaba calor.

García lanzó su réplica. Desmintió la celebración de aquel encuentro en el Crillon para enlodar a Bolívar. “¡Irresponsable!”, le gritó Carvajal y el dirigente de Primero Justicia le pidió al presidente de la comisión, Freddy Guevara (VP-Miranda), que tranquilizara al general y restableciera el orden para continuar con su intervención.

El chavista guardó silencio y el opositor enterró un poco más el puñal. Juró que investigará los casos de narcotráfico que involucran a venezolanos en el exterior. Incluyó en su agenda de prioridades reabrir el expediente del Banco de Andorra. Adelantó que enfilará baterías contra el empresario Roberto Rincón – a quien se ha relacionado con Carvajal – y Diego Salazar, primo del expresidente de Petróleos de Venezuela, Rafael Ramírez. También se comprometió a impulsar la aprobación de la Ley de Transparencia.

La discusión siguió. Pedro Carreño (PSUV-Delta Amacuro) defendió a Carvajal, Adolfo Superlano (UNT-Barinas) acusó a Carreño de corrupto y Carlos Berrizbeitia (Prove-Carabobo) mencionó otra vez al que fue el inesperado protagonista del día: Walid Makled. “¿Quién le vendió los patios de Puerto Cabello, quién le permitió que comprara una aerolínea, quién le dio la urea para su negocio?”, preguntó Berrizbeitia. Al final, Guevara llamó a evitar los señalamientos mutuos y tocó la campana para dar fin a la sesión. Concluía el primer round. La semana próxima, continúa la pelea.